
La velocidad de carga de un coche eléctrico no depende de un único elemento. Es el resultado de la interacción entre el vehículo, el punto de recarga, la instalación eléctrica, el entorno y hasta la estrategia de uso del conductor. Conocer estos factores permite planificar mejor los tiempos, ahorrar en la factura y alargar la vida útil de la batería.
Qué significa “velocidad de carga”
En movilidad eléctrica, la velocidad de carga se expresa normalmente en kilovatios (kW), que indican la potencia instantánea a la que entra energía en la batería. Para traducirlo a tiempo, se usa la energía (kWh) que queremos cargar y se aplica una regla simple: tiempo aproximado = energía a cargar (kWh) / potencia efectiva (kW). Sin embargo, la potencia no es constante durante toda la sesión: la mayoría de baterías siguen una curva de carga que eleva la potencia al inicio y la reduce al acercarse a estados de carga altos.
Factores del vehículo
Capacidad útil de la batería (kWh)
La capacidad útil determina cuánta energía puede almacenar el coche. Cuanto mayor sea, más tiempo necesitará para llenarse a la misma potencia. No toda la capacidad nominal está disponible: los fabricantes reservan márgenes superior e inferior para proteger la batería.
Química y arquitectura del sistema
Las celdas NMC y NCA suelen admitir potencias pico altas, mientras que las LFP tienden a ser más estables, con curvas algo diferentes a bajas temperaturas. La arquitectura del pack (400 V o 800 V) también importa: sistemas de 800 V permiten, a igualdad de corriente, mayores potencias y cables más delgados, lo que mejora la eficiencia en carga rápida.
Límites del cargador a bordo y del puerto DC
En AC, manda el cargador a bordo del vehículo: si es de 7,4 kW monofásico, no aprovechará un wallbox de 11 kW. En DC interviene el límite máximo del coche (por ejemplo, 100 kW, 150 kW o 250 kW) y su ventana de potencia útil.
Curva de carga y estado de carga (SoC)
La potencia raramente es plana. Entre un 10% y 60–80% de SoC suele mantenerse elevada, y a partir de ahí cae para proteger las celdas. Llegar con la batería caliente y en SoC bajo reduce el tiempo total en carga rápida.
Gestión térmica y temperatura
Las baterías cargan más rápido cuando están en su rango óptimo de temperatura (habitualmente entre 20 y 40 °C). Si la batería está fría, el coche reducirá la potencia; si está muy caliente, también limitará para evitar estrés térmico. Funciones de preacondicionamiento al navegar hacia un cargador rápido preparan la batería antes de llegar.
Estado de salud (SoH)
Con el tiempo, el SoH puede disminuir y algunos sistemas ajustan la potencia para preservar la batería. No suele ser un factor determinante a corto plazo, pero influye en flotas o vehículos muy rodados.
Factores del punto de carga
Tipo de carga: AC frente a DC
La carga AC es la habitual en viviendas y trabajo, con potencias típicas de 3,7–22 kW. La carga DC (rápida/ultrarrápida) va de 50 kW a más de 300 kW y es la preferida para viajes. La elección afecta directamente al tiempo total.
Potencia nominal y fases
En Europa, un wallbox puede ser monofásico (hasta 7,4 kW aprox. a 32 A) o trifásico (11 kW a 16 A por fase; 22 kW a 32 A por fase). El coche debe ser compatible con la modalidad para aprovecharla. En DC, la potencia útil depende del límite del coche, del cargador y de las condiciones de la batería.
Conectores y cables
Los estándares más comunes son Tipo 2 para AC y CCS para DC. Un cable subdimensionado o con mal estado puede calentarse y provocar reducciones de potencia por seguridad. La homologación del cable y su sección influyen en la estabilidad a potencias altas.
Gestión inteligente del cargador
Algunos cargadores permiten equilibrio dinámico de carga para no superar la potencia disponible en casa, así como límites por horario, integración fotovoltaica, actualizaciones OTA y protocolos de comunicación (p. ej., OCPP). Estas funciones evitan recortes inesperados y optimizan la potencia efectiva.
Carga compartida
Si varios vehículos comparten una misma línea o se conectan varios puntos a un mismo suministro, la potencia se reparte. Los sistemas con load balancing reducen tiempos muertos y previenen disparos del interruptor principal.
Factores de la instalación eléctrica del hogar
Potencia contratada y picos
En viviendas, la potencia contratada limita la corriente total disponible. Encender horno, climatización y el cargador a la vez puede forzar al wallbox a bajar potencia para no exceder el límite. Ajustar la potencia contratada y usar balanceo dinámico mejora la velocidad real.
Monofásica vs trifásica
Una red trifásica permite potencias más altas y cargas más equilibradas a 11–22 kW si el coche lo admite. En monofásica, 7,4 kW suele ser el techo práctico para 230 V y 32 A, según normativa e instalación.
Sección de cable y caída de tensión
Tramos largos con sección insuficiente generan caída de tensión, elevan la temperatura y hacen que el cargador limite potencia. Dimensionar correctamente la línea y ubicar el punto de carga cerca del cuadro o con cableado adecuado evita pérdidas.
Protecciones y toma de tierra
Magnetotérmico, diferencial adecuado al tipo de carga y protección contra sobretensiones garantizan seguridad y estabilidad. Una toma de tierra deficiente puede obligar al sistema a reducir potencia o impedir la carga.
Integración con fotovoltaica
Si hay paneles solares, un modo de excedentes ajusta la potencia del wallbox a la producción instantánea. Sin gestión, los picos y valles solares pueden reducir la potencia media efectiva.
Factores ambientales y de red
Temperatura ambiente
El frío intenso retrasa la química de la batería; el calor extremo eleva las pérdidas. Garajes ventilados y protegidos de temperaturas extremas ayudan a mantener potencias estables.
Altitud y climatización del equipo
En DC, la refrigeración del poste es crítica: en ambientes calurosos o a gran altitud algunos equipos derogan potencia para proteger electrónica y cables.
Condiciones de la red y congestión
En picos de demanda, los operadores pueden limitar temporalmente la potencia en cargadores públicos. También hay ubicaciones con tensión de red más baja que reducen la potencia real.
Políticas del operador
Algunas redes DC escalonan potencia entre tomas cuando dos coches comparten un módulo. Conocer cómo reparte cada operador evita expectativas irreales.
Factores de uso y estrategia del conductor
Ventana 10–80%
Cargar en el rango 10–80% maximiza la potencia media y reduce el tiempo total, especialmente en DC. De 80% a 100% la curva cae de forma marcada.
Horarios y tarifas
Programar la carga en horas valle mejora el coste y, a veces, la potencia disponible en la red. Muchos wallboxes permiten planificar por franjas y ajustar la corriente en tiempo real.
Preacondicionamiento en ruta
Si el coche lo permite, activar la preparación de batería al navegar hacia un cargador rápido reduce la fase de calentamiento al llegar y acorta la sesión.
Conexión correcta y mantenimiento
Mantener limpios los conectores, evitar prolongadores no homologados y actualizar el software del coche y del cargador previene limitaciones por seguridad.
Cómo estimar el tiempo de carga rápidamente
Una guía práctica:
- Regla básica: tiempo (h) ≈ energía a cargar (kWh) ÷ potencia efectiva (kW). Recuerda que la potencia no es plana: habrá algo menos de lo teórico por la curva de carga y pérdidas.
- Ejemplo AC: batería de 60 kWh del 20% al 80% implica cargar 36 kWh. A 7,4 kW, tiempo ideal ≈ 4,9 h; a 11 kW, ≈ 3,3 h.
- Ejemplo DC: mismos 36 kWh a 100 kW teóricos darían ≈ 0,36 h (22 min). En la práctica, cuenta 25–35 min por la reducción de potencia al acercarte al 80% y la fase de rampa inicial.
- Distancia por hora: como regla gruesa, 1 kW en AC aporta 5–7 km de autonomía por hora según el consumo del coche (clima, velocidad, llantas).
Errores comunes que frenan la carga
Subdimensionar el cableado
Usar líneas finas o largas sin corregir sección introduce caída de tensión y calor, y el sistema recortará potencia para protegerse.
Ignorar actualizaciones
Firmware desactualizado en el coche o en el wallbox puede causar incompatibilidades con nuevas estaciones o limitar la modulación de potencia.
No activar el balanceo dinámico
Sin balanceo, cada vez que enciendes otro electrodoméstico el cargador reduce potencia o salta la protección. Con balanceo, se adapta al instante y mantiene la carga en el máximo seguro.
Buscar siempre el 100%
Llenar al 100% es útil antes de un viaje largo o para periodos sin carga, pero para el día a día ralentiza la sesión y estresa la batería si se mantiene mucho tiempo a tope.
Soluciones prácticas en casa
Dimensionar bien y certificar la instalación
Un instalador cualificado verificará la potencia contratada, el tipo de red (mono o trifásica), la sección de cable, protecciones y tierra. Esto asegura que el wallbox pueda entregar la potencia nominal de forma sostenida.
Elegir un cargador con funciones inteligentes
Busca control de corriente en tiempo real, programación horaria, balanceo con la vivienda, integración fotovoltaica y actualizaciones remotas. Así obtendrás la máxima potencia disponible sin sobresaltos.
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Ajustar la potencia contratada y la estrategia
Si la carga nocturna a 11 kW reduce de forma significativa el tiempo, valora un paso a trifásica o un ligero aumento de potencia contratada. Si el coche solo acepta 7,4 kW, quizá baste con optimizar horarios y balanceo.
Lista rápida de factores que más influyen
- Potencia del cargador (kW): capacidad nominal del punto para entregar energía. En AC depende también del cargador a bordo del coche.
- Límite de carga del coche: techo de potencia que el vehículo admite en AC y DC, condicionado por diseño y software.
- Curva de carga: patrón por el que la potencia sube y luego desciende con el SoC; define la potencia media real.
- Estado de carga inicial (SoC): llegar con SoC bajo acelera el tramo más rápido de la sesión, sobre todo en DC.
- Temperatura de la batería: fuera del rango óptimo, el BMS limita la potencia para proteger las celdas.
- Tipo de red (mono/trifásica): condiciona si puedes usar 7,4 kW, 11 kW o 22 kW en casa.
- Potencia contratada: límite de la vivienda que, si se supera, obliga al wallbox a recortar o provoca disparos.
- Cableado y protecciones: una instalación bien dimensionada evita caídas de tensión y recortes térmicos.
- Conector y cable: estándares (Tipo 2, CCS) y sección adecuados sostienen la potencia sin calentarse.
- Gestión inteligente: balanceo dinámico, programación y actualizaciones maximizan la potencia disponible.
- Condiciones de red: tensión efectiva, congestión y políticas del operador influyen en la potencia en cargadores públicos.
- Estrategia de uso: cargar en ventana 10–80%, horarios valle y preacondicionar en ruta optimizan tiempos.
- Integración solar: gestionar excedentes fotovoltaicos mantiene una potencia media estable sin penalizar la factura.
Consejos finales para optimizar tus tiempos
- Llega a la carga rápida con la batería templada y por debajo del 30–40% para aprovechar el tramo de alta potencia.
- En casa, combina programación en horas valle con balanceo dinámico para no limitar la potencia por otros consumos.
- Si tu coche es trifásico, valora un wallbox de 11 kW; si es monofásico, asegúrate de poder cargar a 32 A de forma sostenida.
- Usa cables homologados y revisa periódicamente conectores y firmware del coche y del cargador.
- Para el día a día, evita el 100%: un tope del 80–90% suele darte rapidez y salud de batería.






